Evangelizar nunca fue una opcion

                                                                                        “Predica la palabra de Dios. Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno. Corrige, reprende y anima a tu gente con paciencia y buena enseñanza”
(2da Timoteo 4:2 NTV)

¿Por qué tenemos que entregar el mensaje de Jesús?

Porque nuestra misión, como hermanos de Jesús y coherederos del reino de Dios, es la misma misión de Jesucristo. Muchas veces vivimos con una conciencia alejada de esta realidad, nuestro ritmo de vida, nuestras tareas, nuestros trabajos, nuestros colegios y universidades muchas veces son el “motivo” por el cual somos absorbidos y alejados de la comisión que cada uno de nosotros tenemos, de pronto la gran comisión se convierte en la gran OMISION y nuestro corazón poco a poco se va enfriando y alejando de lo que mueve el corazón de nuestro Dios à las almas

Permítanme recordarles los siguientes puntos:

  1. El Evangelismo es una comisión, no una opción: No tenemos la opción de no evangelizar. Dejar de cumplir la Gran Comisión es desobedecer directamente las órdenes expresas del Señor Jesús. Podemos pensar en muchas justificaciones para nuestra omisión, pero ninguna de ellas puede ser convincente delante del propósito revelado por Dios para nuestras vidas.
  2. El Evangelismo incluye a todas las personas, todas las razas, todas las naciones, todas las clases sociales: El plan de Dios es, usando un término contemporáneo, holístico. Envuelve todo, envuelve a todos. Esto, con certeza, incluye a los marginalizados, criminalizados y destituidos a nuestro alrededor.
  3. El Evangelismo incluye la identificación con las personas en su situación existencial: Jesús miró a las multitudes y sintió compasión de ellas. El Señor se identificaba profundamente con la situación de los perdidos. Él anduvo entre nosotros, comió nuestra comida, vistió nuestras ropas, se ensució con nuestro polvo, sintió nuestros dolores, participó de nuestras alegrías, comprendió nuestro mundo. Nada puede substituir el interés auténtico y sincero por los otros, y un deseo de hablar su lenguaje para poder comunicar el evangelio. Evangelismo es una construcción de puentes.
  4. El Evangelismo implica un compromiso radical: Evangelismo no es pasatiempo ni debe ser un descargo de conciencia. Hay renuncias que realizar, hay prioridades que deben ser reordenadas, hay tiempo que debe ser invertido. El ejemplo del apóstol  Pablo es contundente y nos constriñe cuando pensamos en nuestro estilo de vida materialista: “Así que de buena gana gastaré todo lo que tengo, y hasta yo mismo me desgastaré del todo por ustedes” (2ª de Corintios 12:15)
  5. El Evangelismo debe ser un estilo de vida: Cultos evangelísticos,  avanzadas evangelísticas, salidas evangelísticas tienen su lugar dentro del propósito de Dios. Pero esto no debe hacernos pensar que sólo podemos evangelizar en situaciones programadas. La historia de la iglesia primitiva es una historia que cristianos que hicieron del evangelismo un estilo de vida: en los negocios, en las escuelas, en el descanso, en el hogar.
  6. El Evangelismo es movido por la pasión por la Gloria de Dios: El fin de todas las cosas es la Gloria de Dios. Dios está reuniendo un pueblo para sí que no adora ídolos, sino a Él como único Dios verdadero por medio de la fe en Jesús como Señor y Salvador.
  7. El evangelismo es movido por la compasión por los perdidos: Cuando pensamos en el dolor y angustia de aquellos que no conocen a Cristo, sólo podemos ser movidos por la compasión. Algunas de esas personas no son conscientes de su condición delante de Dios y de la posibilidad de pasar una eternidad en tormento.
  8. El evangelismo es movido por oración y acción: Si existe algún padrón en el evangelismo de Jesús y de los apóstoles, era la oración. Sin la dependencia de la gracia de Dios, nuestros esfuerzos son meras acciones humanas. Con la gracia de Dios, el evangelismo se torna un poderoso instrumento de Dios para transformación de vidas.

“¿No sientes el deseo de que otros sean salvos? Entonces tú mismo no eres salvo. Ten certeza de esto” (Charles Spurgeon)

 “Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas

a toda criatura”

(Marcos 16:15)

Es tiempo de avivar esta pasión si la hemos perdido, y es tiempo de fortalecerla si la venimos practicando. Renunciemos a nosotros mismos, pasemos tiempo en oración y lectura de su palabra, y ese contacto con nuestro Dios hará que Su corazón se derrame en nuestros corazones, y sintamos la compasión que el sintió cuando vio a las multitudes desamparadas como ovejas sin pastor.

Saludos desde Chile PO(los extraño)

Carlos Mendoza